Liquidación del IVAEn publicaciones anteriores explicábamos en qué consistía la liquidación del IVA y algunos de los conceptos que deberían de aparecer en la realización de la misma. Hoy queremos explicaros la metodología a seguir para llevar a cabo este tipo de operación.
A grandes rasgos la liquidación del IVA viene a ser el resultado entre el IVA repercutido y el IVA soportado, pero ¿cuál es la diferencia?

  • IVA repercutido: es el importe derivado de aplicar el impuesto sobre valor añadido en las facturas emitidas, es decir el importe recaudado en cada una de las ventas realizadas. (En este caso seríamos un mero recaudador)
  •  IVA soportado: es el importe de impuesto sobre valor añadido que ha de ser abonado al adquirir un producto y por tanto será reflejado en la factura recibida. (En este caso seríamos el sujeto sobre el que se grava el impuesto).

Una vez diferenciados los dos tipos de IVA se habrá de hacer la diferencia entre el IVA recaudado y el abonado, es decir IVA repercutido – IVA soportado. Se podrán dar las siguientes situaciones:

  •  Si el resultado es positivo (IVA repercutido >  IVA soportado): el importe ha de ser ingresado en el Tesoro.
  • Si la diferencia es negativa (IVA repercutido < IVA soportado): el importe no se cobra, sino que se compensa en las declaraciones posteriores, en caso de que en la última liquidación anual la diferencia se siga manteniendo a nuestro favor se podrían solicitar diferentes opciones:
      1. Devolución de importe.
      2. Compensación del importe en las liquidaciones posteriores, realizadas durante el próximo ejercicio.
  • Si la diferencia es nula (IVA repercutido = IVA soportado): se tendrá que presentar la liquidación conforme los importes son equivalentes o bien si es el caso que no ha habido actividad.

 

En Marc Bernat somos especialistas en llevar a cabo la liquidación de IVA, consúltanos sin ningún compromiso.