Los trámites de una herencia dependen de si el fallecido ha dejado testamento, si no lo ha dejado y del grado de parentesco con el fallecido.

El heredero deberá solicitar el Certificado literal de Defunción ante el Registro Civil y si no sabemos si hay testamento también deberemos solicitar un Certificado del Registro General de Actos de Última Voluntad. En este registro constan todos los testamentos que ha hecho una persona durante su vida. Si se hubiera hecho testamento entonces la herencia es testamentaria y los derechos y bienes del fallecido se transmitirán de la manera que se haya especificado.

También debemos solicitar un Certificado del Registro de seguros con cobertura de Fallecimiento para saber si el fallecido tenía contratada alguna póliza de seguro de vida.

Los herederos, para poder disponer de los bienes y derechos, deben solicitar una copia autorizada del testamento. En este, consta quienes son los herederos y en que proporciones.

Si en el Certificado del Registro General de Actos de Última Voluntad sale que el fallecido no ha hecho testamento, la Sucesión o Herencia será Intestada. En este caso es necesario que un notario o un juez diga quienes son los herederos. Tras hacer el inventario es necesario redactar el cuaderno particional, donde se recogen los datos de los herederos, los bienes, derechos y deudas. Este documento es fundamental y su redacción muy compleja, por lo que deberá ser elaborada por un abogado especializado en herencias y sucesiones. Deberemos realizar la escritura de herencia ante notario si quedemos que las adjudicaciones se inscriban en el registro de la propiedad, aunque no es obligatorio.

Como vemos para realizar un trámite de herencia, necesitamos hacer bastantes papeles. Para evitar dolores de cabeza lo mejor es recurrir a un fiscal de herencias que realizará el proceso sin que se tenga que preocupar.